Mes: marzo 2016

Top ten: los anillos de compromiso más caros del mundo

Top ten: los anillos de compromiso más caros del mundo

Puede ser un mero accesorio para decorar los dedos e ir a la moda, pero en cuanto la palabra ‘matrimonio’ aparece adquiere un valor mucho más importante que conlleva una gran decisión a la hora de elegirlo. Por eso, cuando un hombre se prepara para hacer la gran pregunta toda la emoción y sentimientos se ven reflejados en esa joya tan especial.

Ahora las cosas están cambiando, muchas veces es ella quien da el gran paso o en lugar de anillo se hace una pedida por todo lo alto con una fiesta inolvidable. Sea como sea, esa fase de la relación tan significativa se merece una buena sortija para conmemorar una nueva vida junto a tu media naranja.

Tradicionalmente cuanto más grande y brillante fuera, mejor. Pero como todo, los anillos de compromiso también están evolucionando. Si pasamos por una joyería podemos encontrar el mítico oro y plata, pero hay otras opciones. Y lo mismo ocurre con el tipo de piedra; aunque el diamante sea elegante e ideal algunos prefieren una esmeralda, zafiro o rubí para dar otro toque más original a la alianza.

Pero sea como sea, su precio será elevado. Estos son diez de los anillos de compromiso más caros de todos los tiempos.

Princesa Diana: 317.200 dólares

Cuando el príncipe Carlos entregó a Diana esta espectacular sortija dejó a todos sin aliento. Y no es para menos: se trataba de una hermosa piedra de zafiro rodeada de pequeños diamantes blancos. Esta joya de 18 quilates sigue siendo igual de impresionante, solo que ahora luce en el dedo de Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, quien lo lleva como una auténtica reliquia familiar.

Imagen: The Richest

Anna Kournikova: 2,5 millones de dólares

Después de casi ocho años de relación, Enrique Iglesias hizo la gran pregunta con un anillo que esperaba un tremendo ‘sí’. Delicado y sutil, el diamante rosa de la tenista está adorando con dos pequeñas gemas blancas a ambos lados que lo convierten en una pieza muy original. Con un precio algo desorbitado para la mayoría de mortales, Kournikova no pudo resistirse.

Imagen: The Richest

Catherine Zeta-Jones: 2,5 millones de dólares

Michael Douglas combinó tradición y singularidad en su elección, con un diamante de corte marquise de diez quilates con pequeñas piedras preciosas que lo rodean. Esta peculiar joya de gran carácter es ideal para una mujer fuerte como Catherine y a su vez delicada con un toque de época clásica.

Imagen: The Richest

Jacqueline Kennedy Onassis: 2,6 millones de dólares

Conocida como la esposa de John F. Kennedy, Jacqueline ya estuvo casada anteriormente con Aristotle Onassis, el responsable de una espectacular sortija de 2,6 millones. La compleja pieza contaba con una esmeralda acompañada por diamantes de diversas formas que creaban una estructura irregular. Se coronó también con una banda de oro y los exquisitos brillantes Lesotho III. Sin embargo la pobre Onassis no pudo lucirlo como se merecía, ya que fue encerrado en una bóveda donde no volvió a verlo jamás.

Imagen: The Richest

Melania Knauss Trump: tres millones de dólares

Uno de los hombres más poderosos del mundo tuvo que regalar uno de los anillos de compromiso más caros del planeta. Donald Trump entregó a su prometida un gran diamante de corte esmeralda rodeado de una banda de oro blanco. Melania no duda en cuanto hay ocasión para posar ante las cámaras y lucir esa valiosa pieza de la que tan orgullosa está.

Imagen: The Richest

Jennifer López : cuatro millones de dólares

La exótica cantante, bailarina y actriz se ha casado en varias ocasiones, incluso Ben Affleck le regaló un impresionante anillo de diamantes de color rosa antes de terminar su relación. Pero el que de verdad dio en el clavo fue Marc Anthony, que con un sorprendente gran gusto en joyas asombró a Jennifer con una alianza de 8,5 quilates formada por un montón de pequeños diamantes azules. A pesar de su divorcio, la neoyorkina sigue manteniendo su regalo de bodas entre una de las mayores reliquias de su colección.

Imagen: The Richest

Grace Kelly: 4,06 millones de dólares

Grace Kelly tuvo una bonita infancia y se crió en una familia acomodada donde no le faltó de nada. El que sería su futuro marido, el príncipe Rainiero, tenía el listón muy alto por lo que se hizo con una portentosa pieza con la misma clase que caracterizaba a la actriz. El gran diamante encandiló a la Princesa de Mónaco hasta el fin de sus días en un terrible accidente.

Imagen: The Richest

Paris Hilton: 4,7 millones de dólares

Al opulento ritmo de vida de Paris Hilton no podía faltarle una enorme joya para firmar uno de sus compromisos. El heredero Paris Latsis ? curiosa coincidencia- regaló a la multimillonaria una piedra tan grande que dolía, según declaró. El diamante principal que formaba el corazón del anillo estaba acompañado además por otros dos diamantes de corte baguette en cada lado con una banda de oro blanco que los rodeaba. Sin duda una pieza de muy gran tamaño incluso dentro del mundo en el que se movían estos dos jóvenes. Tras la separación, Hilton subastó el anillo para ayudar a todos los afectados por el huracán Katrina.

Imagen: The Richest

Beyoncé: cinco millones de dólares

Si te casas con un rapero millonario no dudes que te va a regalar una buena joya, y qué mejor esposo para eso que alguien que cubre todo su cuerpo con diamantes y oro. En 2008 Jay-Z declaró su amor a Beyoncé con una sortija de 18 quilates formada por un enorme diamante en corte esmeralda. Aunque la cantante no la luce a menudo, en cuanto se la planta en el dedo los fotógrafos no dudan en capturar la belleza de esta pieza de primera.

Imagen: The Richest

Elizabeth Taylor: 8,8 millones de dólares

La actriz se casó varias veces pero fue con Richard Burton con quien consiguió el anillo de compromiso más caro del mundo. Incluso posó en varias ocasiones ante los medios de comunicación con esa joya de tal calibre, y es que este diamante totalmente puro y con certificado IIa era una alianza de 33,19 quilates. Con el corte especializado de la alta joyería Royal Asscher es una pieza de exposición con una calidad excepcional.

Imagen: The Richest

Fuente: eleconomista.es


Las joyas de la realeza ya no interesan tanto como antaño en las subastas

Las joyas de la realeza ya no interesan tanto como antaño en las subastas

Los inversores consideran que sus precios son demasiado elevados para el valor real que tienen estas piezas,. Un broche de la baronesa Thyssen o un rubí de la Reina María José de Italia no obtuvieron los resultados esperados

En los últimos meses las ventas de diamantes y otras piedras preciosas no cesan de pulverizar récords mundiales en las subastas internacionales. Sin embargo, inversores y coleccionistas se muestran desinteresados de las piezas de joyería con pedigrí real por considerar que están tasadas a un precio demasiado elevado, que tiene en cuenta, sobre todo, su noble procedencia respecto a su valor real.

En mayo pasado, la baronesa Carmen Thyssenno consiguió que Christie’s vendiera, en Ginebra, un magnífico broche de diamantes, regalo del Rey Alfonso XII a su prometida, la Archiduquesa de Austria María Cristina, al precio de un millón y medio de euros. Este mismo escenario vuelve a repetirse en las ventas de otoño de Sotheby’s, con un anillo de rubí que perteneció a la Reina María José de Italia.

Durante la puja, el espectacular rubí birmano de 8’48 quilates de forma ovalada rodeado de diamantes, no consiguió pasar la barrera de dos millones de euros, lejos de su valoración calculada entre cinco y ocho millones de euros. Un murmullo de sorpresa invadió la sala cuando David Bennett, presidente mundial del departamento de alta joyería de Sotheby’s, dio por terminada la puja por falta de interés.

Fuente: ABC


Creatividad sin extravagancia para reinventar las joyas

Creatividad sin extravagancia para reinventar las joyas

El barcelonés Marc Monzó es considerado el mejor orfebre europeo

Françoise van den Bosch fue una joyera holandesa que en los 33 años que duró su vida supo darle la vuelta a la orfebrería de su país. De ascendencia noble e hija de una familia adinerada, se interesó por los materiales tradicionalmente alejados de la alta joyería. Por eso, cuando repentinamente murió en 1977, sus amigos decidieron crear una fundación que defendiera la investigación y el descubrimiento en la orfebrería. Además de organizar exposiciones y conceder becas, esa fundación otorga un galardón bienal desde 1980. En su última edición, el premio ha recaído por primera vez en un joyero español, Marc Monzó (Barcelona, 1973).

Hace años que los joyeros reivindican sus creaciones firmando piezas que valen por sí mismas más que por el valor de sus materiales. Esa toma de conciencia había encasillado la alta joyería con los metales nobles y los altos precios y asociaba la orfebrería de vanguardia con los materiales inesperados, la creatividad y los precios más accesibles. Por eso sorprende que cuando la imaginación y la descontextualización parecen haberles ganado la batalla a los metales y las piedras preciosas en la joyería, la Fundación François van der Bosch haya reconocido como mejor orfebre europeo a un español que trabaja, fundamentalmente, con oro y piedras preciosas. Un profesional con una trayectoria basada en la sutileza que, lejos de apostar por la extravagancia ha elegido la delicadeza para actualizar la joyería.

El artista minucioso

Formado en la Escuela Massana de Barcelona, Monzó es, en su ámbito, muy reconocido. Hace una década recibió el Premio JORGC, que concede el Colegio Oficial de Joyeros, Orfebres, Relojeros y Gemólogos de Cataluña, y hoy es director creativo de la nueva joyería Misui de la capital catalana. Como artista lleva casi 20 años realizando exposiciones individuales en galerías de Japón, Reino Unido, Holanda, Alemania, Portugal y España. Y sus joyas han sido adquiridas para las colecciones permanentes del Stedelijk Museum de Hertogenbosch, el Museo de Artes Decorativas de Barcelona, la National Gallery de Australia o el CODA de Apeldoorn, en Holanda.

El premio Françoise van den Bosch concede 5.000 euros al joyero ganador y 2.000 euros más para adquirir alguna de sus piezas para la colección de la fundación. Además, organiza sendas muestras —una en Holanda y la otra, en este caso, en Barcelona— de la obra del artista premiado.

Monzó es un creador minucioso. Él justifica su gusto por la pequeña escala y por la sobriedad por “una inclinación personal que le lleva a relacionar lo valioso con lo pequeño”. Eso le conduce a juzgar la precisión en la ejecución como una condición indispensable para el trabajo bien hecho. Seguramente por eso, las suyas son joyas que no se exhiben. Alejándose de la ostentación es como reinventan la joyería. Lejos de imponerse, deslumbran más por su finura que por sus brillos.

Fuente: economia.elpais.com

 


El mercado del lujo bate la barrera del billón de euros

El mercado del lujo bate la barrera del billón de euros

La alta gama sortea el frenazo asiático y mejora en 2015 sus ingresos gracias a la devaluación monetaria

El mercado del lujo conoce poco la crisis. Productos de belleza, relojes, diamantes, coches, zapatos y bolsos resisten al frenazo del mercado asiático. En 2015, el valor de las ventas minoristas de la industria global del lujo superó el billón de euros. Incrementó sus cifras de negocio en un 5% respecto al año anterior, y pese a que en algunos segmentos, como el de los relojes, las ventas fueron inferiores a las registradas en 2014, la devaluación del euro permitió lograr recaudaciones mayores. Para los productores europeos fue fundamental el turista asiático, principal fuente de ingresos de un mercado que cada vez más mira hacia Oriente.

El frenazo de la economía china no ha arañado el sector del lujo. El crecimiento de este mercado ha sido «moderado», pero con algunos repuntes, como el de accesorios, explica Claudia D’Arpizio, autora del estudio de la consultora Bain sobre el sector. Este segmento ha capturado el 30% de todo el mercado de bienes personales, con un repunte de ventas del 13% respecto al año anterior. Dentro de los accesorios, los zapatos incrementaron su valor comercial un 4%, mientras que los artículos de marroquinería, un 2%. La joyería fue la categoría estrella, con un alza del 6%. Coches, hostelería y joyería obtuvieron buenos resultados, mientras que solo los relojes sufrieron por la entrada de nuevos competidores provenientes de la rama tecnológica.

El Viejo Continente sigue representando el «corazón» del negocio de los bienes del lujo: un 70% de la actividad del sector se desarrolla gracias a marcas europeas, que dan trabajo a más de un millón de trabajadores. «La importancia del lujo para Europa atañe tanto a la generación de riqueza como de trabajo. Es una industria que no puede deslocalizarse, vinculada al ámbito local y a la producción artesanal, que de momento está centrada en atraer a los turistas chinos, los que están garantizando más crecimiento», resume Carlos Delso, director general de las joyerías Suárez.

Uno de cada tres compradores de productos de lujo mundiales son chinos. El rápido desarrollo de su economía –y de sus millonarios– hizo que los fabricantes de artículos de alta moda, joyeros, fabricantes y vendedores de coches se dirigieron a ellos para aumentar la facturación. «En nuestras tiendas comerciales hay días en que el 80-90% de clientes son chinos», cuantifica Delso. Para atraer a este turista la reducción del valor del euro fue fundamental, agrega, porque permitió ganar más dinero vendiendo sustancialmente menos.

Difícil penetración en Asia

La aparición de una clase alta y adinerada china no se ha traducido, sin embargo, en un incremento de inversiones de marcas de lujo en el país asiático. Según los datos de Bain, el crecimiento de nuevas tiendas del sector mejorado en 2015, pero a un ritmo inferior que en años anteriores. «Abrir tiendas en China es caro, además es complejo penetrar en su mercado, por su tamaño y distribución», detalla Ricardo Alcón, experto de Nielsen. El canal de venta telemático asume por lo tanto un notable protagonismo. La venta de productos de lujo por Internet creció a una cuota de mercado del 7%, duplicando su penetración desde 2012.

Nueva York, el escaparate del lujo mundial

El mercado estadounidense crece en términos nominales por la fortaleza del dólar, pero se estanca en términos reales. No obstante, capta todavía un 34% del mercado global del lujo. Sigue siendo el mayor escaparate de lujo del mundo. Alcanza los 79.00 millones de euros y solo la ciudad de Nueva York sobrepasa en cifras a todo Japón.

Con respecto al futuro, la investigadora de Bain sostiene: «Estamos entrando en una fase de consolidación, en la que las marcas lucharán por una tarta de mayor tamaño, pero que crece de forma más moderada». Delso, de las joyerías Suárez muestra más optimismo: «Los mercados africanos y sudamericanos tienen un gran potencial, pero de momento seguimos dependiendo de la capacidad de captar y vender a clientes asiáticos. Hay muchas incógnitas de cara a 2016, pero también sabemos que tenemos delante un reto».

La asignatura pendiente sigue siendo cómo atraer al cliente chino directamente en su país, insiste Alcón, de Nielsen. «La peculiaridad del turista chino es que, a diferencia de otros, viaja para comprar y no para conocer», aclara. Toda una revelación, si se piensa en la máxima de Mao: «Pasará un tiempo bastante largo antes de que se resuelva la cuestión de quién vencerá a quién en la lucha ideológica entre el socialismo y el capitalismo en nuestro país».

Fuente: economia.elpais.com