Mes: febrero 2019

Oscars 2019: El diamante con más historia y el homenaje de Lady Gaga

El Tiffany Diamond es considerado uno de los descubrimientos minerales más importantes del siglo XIX.

Lady Gaga lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a sorprender en la alfombra roja durante la gala de los Oscars 2019. Esta vez lo ha hecho homenajeando a una de las mujeres más icónicas de todos los tiempos, Audrey Hepburn, y con una de las joyas que más historia guarda. 

El diamante que Lady Gaga lució en los Oscars ya lo llevó antes Audrey Hepburn

Lo vimos en una película que ha hecho historia, Desayuno con Diamantes, y desde entonces nunca más lo hemos vuelto a ver. Hasta que llegaron los Oscars y Lady Gaga se convirtió en la primera mujer, después de Audrey, en llevar el Tiffany Diamond, uno de los diamantes amarillos más grandes del mundo. 

Un diamante que tiene una gran historia, empezando por sus 141 años de antigüedad y su peso de 128,54 quilates con más de 80 facetas radiantes, lo que le convierte en una joya de valor incalculable. Un joya que llevaba mucho tiempo descansando en la tienda de la Quinta Avenida de Nueva York, la misma en la que Audrey paró a desayunar un croissant protagonizando una de las escenas más recordadas de Desayuno con Diamantes. Cierto es que este diamante no pudimos verlo durante la película, pero Audrey lo llevó en la sesión de fotos publicitaria de la misma. Fue entonces cuando este diamante se engarzó en un collar. Otro detalle curioso es que el diamante salió a la venta por 24 horas a través de un anuncio en 1972, pero nadie lo compró. 

Eso sí, cuando la lució Hepburn en 1961 lo hizo engarzada en una gargantilla. Se convirtió en un collar largo en 2012, con motivo del 175 Aniversario de la firma. Lady Gaga lo llevó acortado. En definitiva una de las joyas más emblemáticas de la gran pantalla, quizás la que más. 

Además, el Tiffany Diamond es considerado uno de los descubrimientos minerales más importantes del siglo XIX. Apareció en las minas Kimberley de Sudáfrica en 1877 y fue adquirido por el fundador de la compañía, Charles Lewis Tiffany, por 18.000. Un diamante convertido en leyenda.

Lady Gaga acompañó este collar con unos pendientes amarillos y blancos a juego, y un sobrio vestido negro firmado por Alexander McQueen con los icónicos guantes negros que también rendían homenaje a esta gran diva del séptimo arte.

Lady Gaga

La razón por la que las agujas del reloj giran hacia la derecha en lugar de a la izquierda

La razón por la que las agujas del reloj giran hacia la derecha en lugar de a la izquierdaQuizás nunca te hayas detenido a analizarlo, incluso, hoy es un parámetro tan global que parece que siempre ha sido así. No obstante, la convención moderna que determina el sentido de las agujas del reloj, al referirnos al sentido horario, no es una preferencia de diseño al azar.
De hecho, podríamos decir que se trata de un acondicionamiento directo del reloj del sol, uno de los primeros relojes de la historia. Al hablar de este último concepto nos remitimos a los denominados cuadrantes solares, instrumentos que eran empleados desde tiempos muy remotos con el objetivo de medir el paso del tiempo.

Reloj de solReloj de sol en St. Rémy de Provence.

¿De qué manera? Por medio de la sombra que generaba el Sol sobre una especie de aguja conocida como gnomon, al mismo tiempo sobre una plataforma circular o cuadrante en el que se delineaba una escala que hacía ver la posición del Sol cuando se movía en el día.

Aquello, en el hemisferio norte, quería decir que la sombra se desplazaba (aplicando una analogía con la brújula) de norte a este, después al sur, al oeste y así de forma cíclica conforme al viaje del Sol.

Una vez comenzaron a aparecer los relojes mecánicos, su diseño se hizo para moverse de forma similar sencillamente porque era a lo que la gente se había acostumbrado. Con lo cual surge un interrogante que quizás estés pensando: ¿los relojes se moverían entonces en la dirección contraria si se hubiesen basado en relojes del sol en el hemisferio sur?

La respuesta es sí. Por debajo del ecuador los relojes solares giran en sentido opuesto a las agujas del reloj, y de haberlos usado como ejemplo estaríamos viendo la hora de una manera completamente distinta a la actual.

Para más información consultar artículo original: grandesmedios.com/sentido-agujas-del-reloj


El diamante sintético comienza el asalto al mercado nupcial

El diamante sintético comienza el asalto al mercado nupcialLos diamantes sintéticos, o creados en laboratorio, seguirían mejorando su percepción entre el cliente final y, si hacemos caso del último informe de la Asociación Internacional de Productores de Diamantes Sintéticos (IGDA), su conocimiento habría pasado del 30% en 2016 entre el público general, hasta el 51% del año pasado.

Se trata de datos recabados por la consultora MVI en una encuesta a 1.700 consumidores en Estados Unidos y que arrojan una interesante evolución en el comportamiento del cliente, al menos norteamericano.

Entre ellos destaca el aumento del interés en la joyería de compromiso elaborada con diamantes sintéticos, uno de los principales ‘muros’ que hasta ahora tienen fabricantes de joyas y productores de diamantes en este mercado.

De hecho, los resultados muestran que el 66% de los consumidores, especialmente en el rango de edad de los millennials (19-35 años) está ya dispuesto a emplear su dinero en un anillo de compromiso que lleve un diamante fabricado en laboratorio.

La certificación de este tipo de diamantes también ha sido objeto de interés para la Asociación, en un claro intento de diferenciarse de la oferta que comercializa De Beers: gemas sin certificar montadas con sintéticos, con el objetivo de asimilarlos más al mercado de la bisutería que al de la alta joyería.

El resultado del sondeo muestra que el 56% de los consumidores cree necesario que las gemas sintéticas se certifiquen en un laboratoio, con los mismos procedimientos que ya se emplean para las gemas naturales.

Un informe ‘interesado’

Cuando no se trata con datos objetivos sino de encuestas a los consumidores, todos los datos son susceptibles de ‘manipularse’ con mayor o menor flexibilidad, para acercarse a los intereses que persigue cada industria.

Así lo creen desde la Asociación de Productores de Diamantes (DPA, en sus siglas en inglés), que acusan a los productores de sintéticos de «manipular» la opinión del consumidor a través de preguntas sesgadas.

La DPA ‘desmonta’ los resultados del sondeo cuestionando que el cliente fnal crea que los diamantes producidos sean más «ecológicos» teniendo en cuenta las «grandes cantidades de energía» empleadas para su produccción y acusa también a los productores de «falta de transparencia» en todo el proceso productivo, hasta que el diamante llega a la tienda.

En cualquier caso adjuntamos el sondeo publicado por MVI para la Asociación IGDA, para que cada uno obtenga su propias conclusiones.

Para más información consultar artículo original:  www.goldandtime.org/noticia/82291/el-diamante-sintetico-comienza-el-asalto-al-mercado-nupcial


Usos incorrectos y contradicciones en algunos términos empleados en el mundo de las gemas

Usos incorrectos y contradicciones en algunos términos empleados en el mundo de las gemas

En el mundo de las piedras preciosas, igual que en otros ámbitos, se utilizan algunos términos comprensibles únicamente entre los individuos que forman parte de él y que, a menudo, suelen resultar crípticos para el público en general. La mayor parte de las veces resulta casi inevitable porque muchos de los conceptos que esas palabras significan escapan a la compresión de las personas que no están involucradas en el entorno en el que se emplean.

Pero, a estas alturas, prácticamente todos estamos de acuerdo en que un consumidor final bien informado mediante un lenguaje claro, sencillo e inteligible repercute favorablemente en el sector. De la misma manera que cualquier término destinado a disfrazar u ocultar las características de una gema constituye un ardid comercial inaceptable desde el punto de vista ético y comercial.

En la práctica diaria vemos algunas veces lo difícil que es utilizar una nomenclatura estandarizada que facilite el proceso de transparencia que acabamos de mencionar. Ejemplos hay muchos, pongamos un par de los más conocidos. Muchas esmeraldas con fracturas o fisuras son sometidas a un tratamiento que consiste en rellenar dichas imperfecciones con un material que las disimula, algún tipo de aceite o resina, tanto natural como artificial.


Cualquier término destinado a disfrazar u ocultar las características de una gema constituye un ardid comercial inaceptable desde el punto de vista ético y comercial


Es una manipulación, diferente al proceso de talla, con la que se altera el estado natural en el que la gema se encontró y, por tanto, debería darse a conocer en cualquier transacción o trámite que implique al ejemplar indicando sin ambigüedades que el ejemplar ha sido tratado.

Pero, en realidad, no siempre es exactamente así. Si repasamos algunos informes emitidos por laboratorios de alcance internacional veremos que existen discrepancias entre ellos. Por ejemplo, algunas veces en lugar de la palabra tratamiento se emplea la palabra «modificación».

Además, en estos casos algunos laboratorios hacen más hincapié en el tipo de relleno que en la cantidad, aunque la tendencia general parece que va convergiendo hacia indicar la cantidad o intensidad del relleno mediante el empleo de los términos: insignificante, moderado, importante (en inglés, minor, moderate, significant) quizá acompañado de indicadores alfanuméricos como F1, F2, F3. ñ

Estas tendencias parecen fluctuar en el tiempo en función de no se sabe bien qué factores. ¿Quizá la presión de los productores? ¿Las posibilidades técnicas para identificar concluyentemente la sustancia empleada? En fin, la cuestión es muy compleja y cambiante.

Las turmalinas verde-azules de Nigeria y Mozambique que deben su color al cobre y manganeso también son frecuentemente motivo de controversias. En este caso sobre la aplicación correcta de la denominación Turmalina de Paraíba.

Los productores brasileños suelen quejarse de que esta denominación debería ser empleada solo para gemas procedentes de Paraíba (Brasil). Y, si repasamos la normativa CIBJO tal y como viene expresada en The Gemstone Book (2015), punto 4.2.3 parece que debería ser así porque dice: «El nombre de zonas geográficas solo deberá usarse cuando denota la zona en la que la gema ha sido extraída de la mina o encontrada (lugar de origen).»

Así pues, si nos atenemos a la literalidad en este punto de la normativa CIBJO, ninguna turmalina que no proceda de Paraíba puede recibir este calificativo. Sin embargo, el mismo organismo, en el mismo texto, Anexo D, acepta como nombre comercial Turmalina de Paraíba para la variedad de turmalina verde-azul que debe su color al cobre, sin mencionar su origen. ¿En qué quedamos? Parece que por un lado dice una cosa y por otro otra.


Se echa de menos una organización en España que aglutine a los diversos agentes involucrados que sugiera o recomiende los términos preferibles en cada caso


Al hilo de este ejemplo, el Laboratory Manual Harmonisation Committee (LMHC), organización formada por importantes laboratorios gemológicos que pretende encontrar un lenguaje gemológico estandarizado, afirma que las turmalinas color verde-azul pueden denominarse Turmalinas de Paraíba en el comercio con independencia de su origen.

Los dos ejemplos previos ilustran la incertidumbre que existe en torno a determinados aspectos que obstaculizan una nomenclatura gemológica estandarizada. No obstante, tengamos presente que ciertas discrepancias entre los certificados o informes emitidos por diferentes laboratorios tampoco implica necesariamente que unos sean más exactos o veraces que otros, suele ser reflejo de lo complicado o, incluso, subjetivo que puede llegar a ser.

Y no hemos hablado de los problemas de traducción. A diferencia de los vocablos procedentes de las nuevas tecnologías que se refieren a conceptos que no existían anteriormente, por ejemplo, email o chatear, que han sido asimilados y normativizados, en nuestro caso debemos traducir términos a partir, casi siempre, del inglés que se refieren a conceptos más o menos técnicos pero que ya existían desde hace tiempo.

Por eso, se echa de menos una organización en España que aglutine a los diversos agentes involucrados que sugiera o recomiende los términos preferibles en cada caso. Es importante porque, al final, clarificar, o simplificar las palabras que empleamos en el mundo de las gemas repercutirá en una mayor seguridad del consumidor lo que, a la postre, es un beneficio para todos.

Para más información consultar artículo original: www.goldandtime.org/noticia/82278/usos-incorrectos-y-contradicciones-en-algunos-terminos-empleados-en-el-mundo-de-las-gemas