Mes: enero 2020

El valor de las joyas

El valor de las joyasMuchas veces tendemos a confundir valor y precio. El precio de una joya es la cantidad de dinero que cuesta (y sirve como relación de canje). Valor son las connotaciones y aportaciones que hacen tanto el creador como los significados y simbolismos que le otorga el portador. Es muy importante diferenciar estos conceptos precisamente cuando hablamos de una cosa que cuesta mucho dinero; pero a mí me interesa analizar la parte no monetaria de la joya.

Hay muchos posibles planteamientos creativos al enfrentarnos a la realización de una joya, puede ser un encargo con ciertas prioridades marcadas por el cliente, tanto conceptuales como condicionadas por el montaje de algún elemento propio, en estas ocasiones tenemos que aportar nuestra técnica y sensibilidad al servicio del propósito del cliente.


La aportación al valor que podemos hacer como creadores, desde mi punto de vista, tiene que reflejar de alguna manera nuestra forma de ver el mundo


Cuando queremos hacer una pieza para ser seriada nuestras prioridades pueden venir condicionadas por cuestiones técnicas derivadas de la propia seriación y, seguramente, también tendremos en cuenta condicionantes comerciales. Podríamos decir que nuestra aportación tiene que ver bastante con el diseño industrial. Creo que cuando podemos aportar más valor personal es cuando enfrentamos una pieza con total libertad de concepto y materiales: Es aquí cuando cada joyero puede desplegar totalmente su personalidad artística.

Poco tiene que ver cuando tienes una magnífica piedra preciosa y lo que quieres es sencillamente (o no tanto sencillamente) resaltar su singularidad, que cuando pretendes expresar en una pieza la fragilidad de la existencia humana, por ejemplo. Con todo esto lo que quiero decir es que la aportación al valor que podemos hacer como creadores, es saber filtrar con nuestra sensibilidad y oficio los diversos supuestos que nos encontramos. Estas aportaciones, desde mi punto de vista, tienen que reflejar de alguna manera nuestra forma de ver el mundo.

Ahora miremos los valores de la joya desde el punto de vista del portador. Imaginemos un cazador recolector prehistórico, imaginemos que acaba de cazar un oso e imaginamos también que como acto ritual coge una garra del oso, la agujerea con mucho esfuerzo y se la pone en el cuello. Las primeras joyas no creo que tuvieran un valor ornamental importante, tenían un sentido casi religioso: cuando este cazador llevaba muchas uñas en el cuello ya no solo era un valor ritual sino también y seguramente más importante, adquiría una importancia social de poder y prestigio. Quería decir que era un gran cazador y seguramente podía mantener una buena prole familiar.


El collar de zarpas de oso en la prehistoria se convertía en una cosa parecida a las medallas para los militares: de alguna manera existen joyas que sirven para explicar socialmente quién eres o cómo quieres que te vean


El collar de zarpas se convertía en una cosa parecida a las medallas para los militares, de alguna manera existen joyas que sirven para explicar socialmente quién eres o como quieres que te vean. Si lo miramos con ojos actuales nos daremos cuenta de que los significados que tenían cuando se hicieron se han perdido y ya no tienen el mismo sentido.

Otro ejemplo podría ser una pareja que se casa y se hacen unas alianzas. Naturalmente tienen un precio y un valor simbólico (amor, fidelidad, etc…) con los años y después de una feliz vida en común, uno de los dos muere y el otro decide llevar la alianza colgada de una cadena al cuello.

Qué valor tiene ahora esta alianza?, ya no tiene nada que ver con su valor original. De hecho ha cambiado incluso la funcionalidad (ha pasado de anillo a colgante) y no digamos simbólicamente. Ahora incluso ya no podemos hablar de precio… se ha convertido en un puro símbolo.

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Amberes homenajea los 100 años de la talla Brillante: 57 lapidarios para un diamante

Amberes homenajea los 100 años de la talla Brillante: 57 lapidarios para un diamanteEn 2019, la industria del diamante de Amberes celebró el centenario del corte brillante, la forma de diamante más exitosa del mundo, creada por el matemático Marcel Tolkowsky. Este aniversario también sirvió como el lanzamiento de un proyecto llamado ‘t Steentje (la Piedra), basado en el pulido de un solo diamante, de 1,67 quilates, a manos de 57 ‘lapidarios’ invitados para la ocasión. La gema fue presentada ayer en el Museo del Diamante DIVA de Amberes, en el marco de una exposición que homenajea al genial lapidario.

La primera faceta de la piedra fue pulida por el invitado de honor y sobrino de Marcel, Sir Gabriel ‘Gabi’ Tolkowsky, quien está ampliamente considerado entre los mejores cortadores de diamantes de todos los tiempos. Sus logros incluyen el diamante Centenario de 274 quilates, cortado de una piedra en bruto de 599 quilates, que sigue siendo el diamante D Flawless más grande de la historia, o el Diamante Jubileo de Oro, el diamante facetado más grande del mundo con 546 quilates, que fue presentado al rey de Tailandia.

La segunda faceta de la piedra fue pulida por el centenario Constantinus ‘Stan’ Hunselmans, quien comparte su año de nacimiento con el corte brillante.

Numerosos VIP del mundo político y cultural de Amberes se encontraban entre la ronda de pulidores, al igual que varios representantes de la industria como Feriel Zerouki, Vicepresidente Senior de Relaciones Internacionales e Iniciativas Éticas, Grupo De Beers, Sergey Panchekhin, Director de Alrosa Bélgica, y embajadores a Bélgica de los países productores de diamantes Canadá, Namibia, Sudáfrica y Angola.

En el camino, la piedra fue pulida por jugadores de fútbol belgas, diseñadores, una campeona de boxeo, músicos y personas de todos los ámbitos de la vida social belga. La última faceta se reservó para el alcalde de Amberes, Bart De Wever.

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Casio abandona también la feria de Basilea

Casio abandona también la feria de BasileaBaselworld sigue sangrando. El gigante relojero japonés Casio se agregó en diciembre a las marcas que anunciaron que no participarían en la feria comercial para 2020. El mes pasado, otro japonés, Seiko, ya anunció la retirada de sus marcas Seiko y Grand Seiko.

Según nos explican desde el sector, «los equilibrios económicos cambiantes, las estrategias tradicionales de promoción y comercialización se están volviendo obsoletas y muchas otras razones hacen que los grandes relojeros rompan sus rutinas y desarrollen nuevas estrategias».

Y lo cierto es que también este movimiento muestra lo que muchos consideran el «gran error» de la feria de Basilea: Llevar el evento hasta finales de abril y comienzos de mayo, uniéndolo además al Salón Internacional de la Alta Relojería de Ginebra.

Esto ha provocado la salida de algunas de las marcas más relevantes del mercado, como Swatch, pero también de otras menos conocidas y que no entienden la tardanza de la cita. Además, con dos semanas de eventos, muchos clientes y distribuidores de otros continentes tampoco ven la mejora en enviar a sus directivos dos semanas a Suiza.

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Sotheby’s dispara un 22% las ventas de relojes en 2019

Sotheby’s dispara un 22% las ventas de relojes en 2019Las ventas de relojes en Sotheby’s rompieron un récord para la casa de subastas, obteniendo el total anual más alto en la historia de la compañía, con un total de 108,7 millones de dólares.

Esta cantidad supuso un aumento del 22% en el año, y de un 153% durante la última década, con casi la mitad de los lotes alcanzando precios por encima de su rango más alto estimado, aseguraba Sotheby’s en una nota a comienzos de semana.

El Space Traveler I del relojero George Daniels fue la pieza que alcanzó el precio más alto del año, con un total de 4,6 millones de dólares y estableciendo un precio récord para un relojero independiente, y además inglés. Ese precio fue más de 30 veces superior a la cantidad que el mismo mecanismo alcanzó en una subasta hace ahora 31 años.

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El último gran diamante del año: 190 quilates de alta calidad

El último gran diamante del año: 190 quilates de alta calidadLa minera rusa Alrosa termina el año con el descubrimiento de una piedra en bruto de 190,77 quilates, encontrata en su cantera de kimberlita Botuobinskaya, en la región siberiana de Yakutia. La compañía minera rusa dice en una nota que el hallazgo tiene características «de alta calidad»aunque la gema aún no ha sido analizada.

La cantera inició su producción en 2015 y es famosa por su alta proporción de diamantes calidad de gema; en torno a los 5,19 quilates por tonelada, una anomalía «muy rara», según los propios analistas de la empresa.

En total, se recuperarán alrededor de 93 millones de quilates en toda su vida útil, con una producción anual en torno a los dos millones de quilates, aunque no todos de calidad gema.

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