Mes: mayo 2021

Detectan un collar con 50 rubíes sintéticos vendidos como naturales

Detectan un collar con 50 rubíes sintéticos vendidos como naturales

El laboratorio gemológico GGTL (con sedes es Ginebra y Liechtenstein ha identificado un collar con 50 grandes rubíes sintéticos, que un cliente les llevó a certificar después de haberlo comprado como naturales. El cliente envió la pieza al laboratorio Liechtenstein para identificar el país de origen, así como cualquier tratamiento para las piedras. A priori, los rubíes parecían ser de alta calidad, con un color profundo y saturado, «pero contenían huellas dactilares y nubes, así como otras inclusiones pequeñas y atípicas» que hicieron sospechar a los gemólogos.

«A primera vista bajo el microscopio, notamos que la mayoría de las piedras se parecían a lo que normalmente se llamaría tratadas térmicamente, con algunos residuos vidriosos, pero ninguno de los escenarios de inclusión revelaba ningún posible país de origen, algo muy inusual cuando un analista experimentado observa tales piedras», señalan desde el laboratorio, un hecho que «llevó inmediatamente a la sospecha de que los rubíes eran sintéticos creados en fundente».

Tal y como señala el gemólogo del laboratorio valenciano MLLOPIS, José Manuel Rubio, «el proceso suele consistir en calentar el primer material y enfriarlo rápidamente mientras se sumerge en un líquido. Esto produce fracturas o fisuras en el interior del rubí sintético. Después se sumerge en una solución fundida con óxido de aluminio. Las fracturas se rellena con el fundente y éste al enfriarse lentamente las sella dejando el fundente en su interior con formas de “huella dactilar” o “velos” muy parecidos al de los naturales».

Una selección de micrografías de inclusión que representan algunas de las características encontradas en los rubíes sintéticos de flujo. Micrografías: T. Hainschwang.

«La identificación de estos rubíes sintéticos puede llevarse a cabo con medios tradicionales, por ejemplo, con el microscopio gemológico al observar las líneas curvas del sintético de Verneuil o, si esto no es posible, con métodos más sofisticados» añade Rubio en su artículo.

En este caso GGTL realizó una serie de pruebas en las piedras para confirmar que eran sintéticas utilizando microscopía, espectroscopía infrarroja, análisis químico y espectroscopía de fluorescencia digitalizadas. Los resultados mostraron que las piedras carecían de galio y vanadio, típicos de los rubíes naturales. Además, sus principales características químicas eran un alto contenido de cromo y un contenido de hierro de bajo a moderado, «otra indicación de que fueron creadas por el hombre», explicó GGTL.

Una mirada más cercana mostró pequeñas inclusiones metálicas, como agujas de platino y plaquetas hexagonales de platino, que son residuos del proceso de crecimiento. Las piedras también tenían algunas inclusiones inusuales hechas de flujo y burbujas de gas.

«De vez en cuando, en nuestros laboratorios se identifica algún rubí sintético creado con fundente, pero esta es la primera vez que vemos una pieza supuestamente de alta joyería con todas las piedras creadas. «Dichos sintéticos son comparativamente difíciles de identificar positivamente, y si se prueban solo por microscopía, pueden identificarse erróneamente fácilmente como rubíes naturales».

Para más información consultar artículo original

 


Fabergé diseña un huevo de dragón de 2,2 millones de dólares

Fabergé diseña un huevo de dragón de 2,2 millones de dólares

La icónica Game of Thrones (Juego de Tronos) cumple 10 años de su emisión y se están realizando diferentes homenajes a la que fue una de las series más exitosas de los últimos años. Entre ellos, la icónica casa Fabergé acaba de lanzar uno de sus huevos más exclusivos, valorado en 2,2 millones de dólares.

La pieza está inspirada en la Madre de Dragones, Daenerys Targaryen, personaje interpretado por Emilia Clark, y fue realizada por la diseñadora principal de Fabergé, Liisa Tallgren, en asociación con la diseñadora de vestuario de la serie Michele Clapton.

La espectacular pieza de orfebrería está realizada en oro blanco de 18 quilates, con un dragón que rodea la base del huevo, salpicado de diamantes blancos. El huevo se abre en tres secciones, representando a los tres dragones de la fantasía, mientras que las escamas llameantes están representadas por un pavé de rubíes rojo intenso en la parte inferior y sombreado en zafiros rosas y diamantes blancos en la parte superior, con gemas de colores que destacan del baño de rodio negro sobre oro blanco. En el interior, también hay un segundo huevo de oro, con diamantes blancos engastados.

La sorpresa final es que el huevo se abre para revelar una pequeña corona colocada sobre una base de cristal. Una versión en miniatura de la corona que se le habría presentado a Daenerys si hubiera ocupado el Trono de Hierro (no queremos ‘destripar’ el final a quien aún no la haya visto), engastada con un rubí talla pera procedente de la mina de rubíes Montepuez de Gemfields, en Mozambique.

Para más información consultar artículo original


El IGE desvela los secretos de los Tesoros Mogoles

El IGE desvela los secretos de los Tesoros Mogoles

El Instituto Gemológico Español (IGE) presenta el webinar Los tesoros Mogoles en la colección Al Thani, a cargo de Maria R. Dávila, donde se centrarán en las joyas de la colección que pertenecen al periodo indio antes de que el S.XIX, ya que las joyas en la India gradualmente fueron asumieron aspectos más occidentales bajo el dominio de los británicos, especialmente después de la declaración de la reina Victoria como emperatriz en 1876.

Justo el pasado mes de octubre se le dedicó una conferencia a la colección Al thani, formada por el jeque Sheikh Hamad bin Abdullah Al Thani, emir de Qatar, donde pudimos ver el encuentro de oriente con occidente a través de las joyas que pertenecieron a su colección, que y fueron fuente de placer privado durante mucho tiempo, a través de estas pudimos ver el influjo de la diferentes dominaciones, que tuvo el subcontinente indio y a la vez la preservación de su carácter.


Maria R. Dávila es Licenciada en historia del Arte y Diplomada en gemólogia, directora de la empresa Tasart. Arte y Antigüedades, dedicada durante mas de diez años al reparto de herencias de objetos artísticos, tanto arte, antigüedades como joyería, y a la catalogación de estos bienes, tanto para colecciones privadas como publicas al igual que a la gestión de estas colecciones y la integración de nuevas piezas en las mismas

Los tesoros Mogoles en la colección Al Thani | 11 de Mayo

Todos los webinars del ciclo de conferencias se celebran a las 19:30 hora de Madrid y la asistencia es gratuita y abierta a todo el público. Para unirse sólo hay que entrar desde cualquier dispositivo como PC, Mac, iPad, iPhone o smarthphone, con el link:

https://us02web.zoom.us/j/85852088594?pwd=SzFnenZsRHp3V3RVS21rTTNjc1dJQT09

Código de acceso: 874578

También se puede acceder al webinar usando la aplicación Zoom, haciendo click en entrar a una reunión y usando del ID de reunión: 858 5208 8594, con el mismo código de acceso: 874578

Para más información consultar artículo original


Joyas con Historias: Sólo tú podrás descifrarlo

Joyas con Historias: Sólo tú podrás descifrarlo

Nada más emocionante que descubrir una palabra oculta en un poema, contar con un lenguaje privado para dos o esconder una frase secreta en una joya. Dicen que fue el famoso joyero francés Jean-Baptiste Mellerio (1765-1850) quien inventó lo que después se conocería como joyería acróstica, al crear un anillo con cuyas gemas se podía deletrear la frase J’adore.

La maison Mellerio dits Meller afirma ser la empresa familiar más antigua de Europa, pues sus orígenes se remontan al año 1613, cuando, bajo el mecenazgo de la reina María de Médici, se les otorgó el privilegio de comerciar en todo el territorio de Francia sin tener que someterse a las restricciones administrativas aplicadas entonces. A finales del siglo XVIII, Jean-Baptiste abriría taller y tienda en Versalles, donde contaría con clientes importantes como la reina María Antonieta o los emperadores Napoleón y Josefina.

Napoleón Bonaparte, nacido en Córcega en 1769, fue un militar y estadista que llegó a convertirse en emperador de los franceses. Su historia de amor con Josefina ha pasado a la posteridad como una de las más románticas del mundo -aunque, por lo visto, no lo fue tanto-.

Cuando se conocieron, ella era viuda del político Alejandro de Beauharnais, que había sido guillotinado durante la Revolución Francesa mientras ella estaba en prisión, y tenía dos hijos, Eugenio y Hortensia. Ni eso, ni que fuera seis años mayor que él le importó al entonces general, que quedó deslumbrado por ella nada más verla. Seis meses después se casaron y el matrimonio duró 13 años, en los que hubo desde amor y pasión hasta celos e infidelidades.


Lo jeroglífico, lo secreto, lo privado siempre ha fascinado al ser humano y las joyas acrósticas tienen esa combinación de misterio e intimidad que es capaz de seducir hasta al más célebre de los emperadores


Como Josefina no pudo darle un heredero, en diciembre de 1809, Bonaparte se divorció de ella y, al año siguiente, se casó con María Luisa de Austria, uniéndose, de esta manera, a una de las principales casas reales de Europa para consolidar así su imperio.

Pulseras de Napoleón y María Luisa

Tanto Napoleón como Josefina fueron grandes amantes de la joyería y el lujo, y entre sus alhajas encontramos interesantes ejemplos de acrósticos. Lo jeroglífico, lo secreto, lo privado siempre ha fascinado al ser humano y las joyas acrósticas tienen esa combinación de misterio e intimidad que es capaz de seducir hasta al más célebre de los emperadores.

El alfabeto acróstico consiste en deletrear palabras utilizando diferentes gemas, es decir, en usar las iniciales de las gemas para crear un vocablo o, incluso, una frase. De hecho, si se observan, por ejemplo, las pulseras de este tipo, es fácil darse cuenta de que los colores de las gemas no acaban de combinar bien y surge, entonces, la pregunta de por qué se pusieron juntas. La respuesta es clara: existe un código secreto, una clave para descifrar el mensaje que la joya esconde.

Brazaletes Eugene y Hortense, con sus nombres ‘encriptados’ tras las gemas

En 1806, año en que Napoleón adoptó oficialmente a su hijo Eugenio de Beauharnais y su hija se comprometió con Luis Bonaparte, futuro rey de Holanda, la emperatriz encargó a Francois-Regnault Nitot, de la casa Chaumet -una de las joyerías preferidas de los Bonaparte-, que fabricara dos pulseras con los nombres de sus hijos: Hortensia y Eugenio.

Para Eugenio (Eugene) se utilizaron una esmeralda, un cristal uniaxial (no sabemos exactamente cuál, se suele describir como ‘uniaxe’ pero no se dan más datos), un granate, otra esmeralda, un nícolo y otra esmeralda más. Para Hortensia (Hortense), una hessonita, un ópalo, un rubí, una turquesa, una esmeralda, un nícolo, un zafiro (saphir, en francés) y otra esmeralda.

Nitot se convertiría en el joyero oficial de Napoleón y ambos trabajarían conjuntamente en la elaboración de un regalo para su segunda mujer, María Luisa: unas pulseras de oro que llevaban engastadas piedras preciosas, cuyas iniciales deletreaban el nombre de ambos, sus fechas de nacimiento, la de su primer encuentro y la de su boda. Tres pulseras con un lenguaje enigmático, con un código solo comprensible por el donante y la receptora. Una bella forma de conmemorar y recordar las fechas clave de su historia de amor.

A la izquierda, broche georgiano ‘llave de mi corazón’ con acróstico regard. A la derecha, anillo también victoriano con la palabra dearest

La joyería acróstica se popularizó en Inglaterra, tanto en la época georgiana (especialmente entre 1800 y 1830) como en la victoriana (1837-1901), siendo, en esta última, muy famosas las joyas con la palabra dearest (la más querida), que combinaban diamante, esmeralda, amatista, rubí, esmeralda, zafiro (sapphire) y topacio; o incluso regard (apreciar/estimar), con rubí, esmeralda, granate, amatista, rubí y diamante.

Ya en el siglo XX, el excéntrico aristócrata Fulco di Verdura, que sería jefe de diseño del departamento de joyería de Coco Chanel y, más tarde, colaboraría con algunos de los grandes personajes del mundo de la joya como Paul Flato o con famosos artistas como Salvador Dalí, sentiría fascinación también por el misterio de los acrósticos, creando una pulsera en la que deletrearía la palabra dear (querido/a).

A la izquierda anillo de Jessica MacCormack con el acróstico Beloved (Amado). A la derecha otro anillo, esta vez de Lulu Frost, con las gemas indicando Secret (Secreto).

En la actualidad, este estilo de joyería, romántica y secreta, está experimentando un cierto revival gracias a joyeras como Jessica McCormack, Erica Weiner, Lulu Frost y Priyanka Kedia (esta última con una colección de piezas para reforzar el amor propio), o firmas como Cartier y Chaumet, que han recuperado los acrósticos en algunas de sus joyas más sentimentales: anillos de compromiso con un mensaje oculto, pulseras de amor, colgantes en forma de trébol para la amada o el amado…

Brazalete de Fulco di Verdura y colgante trébol, de Cartier.

Personalmente, me encanta la idea de tener una joya-jeroglífico que diga mucho más de lo que se puede ver a simple vista, que suponga un guiño de complicidad entre enamorados. Un anillo, una pulsera, un broche o un collar que sólo tú y sólo yo podamos llegar a descifrar.

Elena Almirall Arnal es Gemóloga, Tasadora y doctora en Historia por la Universidad de Barcelona. Además acaba de estrenar su propia web dedicada a la formación y la cultura: www.todoesarte.com

Para más información consultar artículo original